sábado, 23 de julio de 2011

Sobre la ordenanza gay

Viendo que este asunto de la "ordenanza gay" ha ocupado un buen espacio mediático, me dí el tiempo de ir a la municipalidad para informarme al respecto y no hacer un juicio precipitado sobre un asunto que desconozco a profundidad; descubrí que la dicha ordenanza no existe, ni siquiera en proyecto, es simplemente una idea cuya forma está a cargo del regidor Manuel Abelardo Cárdenas y que para cuya elaboración está haciendo la consulta correspondiente con diferentes instituciones entre ellos, según me informaron, la iglesia católica. He visto grandes marchas y movilizaciones en contra de una ordenanza que no existe y me hace pensar lo sensible que es el tema y los prejuicios que esto debe acarrear pues causa rechazo sin antes siquiera conocerla. No veo una contradicción en una ordenanza que se apegue al catecismo de la iglesia católica sobre este respecto:
2358 Un número apreciable de hombres y mujeres presentan tendencias homosexuales instintivas. No eligen su condición homosexual; ésta constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba. Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor, las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición. 
La alcadeza es básicamente una activista, esa es la razón de ser de su comportamiento y en general de su estilo administrativo, ella busca crear "conciencia" (con la que discrepo) en lugar de ser ejecutiva y hacer obras, por eso casini las hace y tiene que esperar a que la quieran vacar para empezar a hacerlas. 
El problema de las minorías sexuales tiene una importancia diferente que el de los demás, a ningún discapacitado agreden y hasta asesinan por ser sordo, ciego o andar en silla de ruedas, a ninguno de ellos lo ridiculizan en la televisión y hacen escarnio de su orientación (la homosexualidad no es una opción), muy al contrario de lo que opinan algunos que suponen al país muy tolerante con la homosexualidad, pues basta prender el televisor para ver como la homosexualidad es motivo de burlas en diferentes programas, especialmente los cómicos. Como dije, la ordenanza no existe ni siquiera en proyecto, lo de colocar avisos en diferentes establecimientos es sólo una idea. 
Ahora bien, la mejor alternativa creo yo, es colaborar en la formulación de dicha ordenanza y no mantenerse al margen, opinar para que el resultado también este de acorde a nuestros valores. Actuar precipitadamente, en marchas de oposición sin sentido, pues no hay nada a que oponerse, sólo ayuda a victimizar a la comunidad gay, victimización que podría ser fácilmente utilizada para obtener prerrogativas desproporcionadas a su condición.

martes, 21 de junio de 2011

La mala voluntad


El domingo 19 Perú21 publicó una noticia sobre el mercado negro de armas (http://peru21.pe/noticia/787156/crece-mercado-negro-armas-lima), el cual se ha incrementado en el país alarmantemente, tan sólo en lo que va del año, según la DISCAMEC, entre enero y abril de este año se incautaron 1,832 armas (236 pistolas y 602 revólveres), con estas cifras es comprensible el incremento de la inseguridad ciudadana y los asaltos a mano armada, así como secuestros y crímenes en general. Lo más irónico del caso, lo patético y desconcertante, es que la gran mayoría de peruanos sabe dónde está ese “mercado negro”, el ciudadano de a pie en Lima metropolitana sabe perfectamente que si desea conseguir un arma no registrada de manera ilegal debe acudir a “La Cachina” en la avenida Argentina, no se necesita una gran labor de inteligencia para darse cuenta que de ahí es donde proceden dichas armas; sería sólo cuestión de ubicar los puestos donde se venden “caletamente” las armas, vigilar pacientemente y, a través de un seguimiento, ubicar a los proveedores y a toda la organización mafiosa que trafica con dichas armas.
Pero ¿Por qué no lo hacen? ¿Qué esperan las autoridades de nuestro país, la policía, si es tan evidente donde encontrar a estos delincuentes?  Desde mi posición de ciudadano sólo puedo elucubrar hipótesis, desconozco la realidad interna del manejo estatal; puedo presumir que hay trabas burocráticas, pero nada justifica la inacción de las autoridades ante semejante amenaza; pienso que todo se trata de pura mala voluntad, a nadie le interesa, ni al gobierno, ni a la policía, menos a los congresistas; es un complot total por parte de aquellos quienes viven felices, seguros y protegidos, en contra de aquellos que tenemos que tomar combi para movilizarnos y cuando sacamos nuestros ahorros o cambiamos una considerable cantidad de dólares, sólo nos queda abordar un taxi sin escolta policial ni seguridad personal.
A la policía no le interesa pues tienen suficientes problemas para llegar a fin de mes y cobrar su miserable sueldo que en nada motiva a arriesgar la vida por otros; al gobierno mucho menos, sus integrantes viven en zonas libres de pandilleros y ninguno de ellos se atrevería a enfrentar su escolta personal pagada con nuestro trabajo; el congreso está demasiado ocupado creando lobies y desprestigiándose a sí mismo, incapaces de generar leyes más acordes y severas a los delitos cometidos.
La legislación nacional es la principal traba, los delincuentes gozan de innumerables beneficios penitenciarios que les permiten reducir su condena hasta en tres cuartas partes, cerrando toda posibilidad de negociación, además la brutal corrupción que existe en el INPE  les permite seguir dirigiendo a sus bandas desde la cárcel y continuar con su carrera delictiva, para otros tantos la cárcel les sirve como centro de capacitación para afinar sus estrategias y salir más avezados. El sistema está podrido y es incapaz de cumplir con su rol de resocialización. ¿Cómo podría la policía capturar a estos delincuentes cuando desde la cárcel pueden planificar su venganza, mandando a asesinar a sus captores o saliendo en tiempo record para ejecutar ellos mismos a los policías? Es una necedad pretender que la policía haga algo cuando las leyes están diseñadas a favor de los delincuentes, pueden aprenderlos pero saldrán libres al día siguiente simplemente por falta de denuncia o porque estas no se acumulan o porque robaron muy poco dinero para ser encerrados; y los denunciantes, los que tuvieron el valor de capturarlos o de sentar una denuncia tienen que vivir con el temor de ser atacados ellos o sus familias.
Las leyes y el sistema penitenciario tienen que cambiar si queremos que la delincuencia disminuya. Las leyes tienen que ser más drásticas, sin beneficios penitenciarios, en todo caso las penas se pueden reducir en función de que el acusado colabore en las investigaciones brindando información fehaciente para la captura de otros delincuentes. Deben existir sanciones drásticas a los que levantan falsos testimonios, la mentira debería ser penalizada pues entorpece la labor de la justicia; así como también los que compran artículos robados y colaboran en el incremento de la delincuencia. Los delitos deberían ser acumulativos y más severos, muchos pandilleros siguen asaltando porque roban pequeñas cantidades y no los pueden encerrar por eso. Las cárceles deben ser mejor vigiladas y su personal constantemente auditado y rotado individualmente para evitar que se institucionalice la corrupción.
Viendo este tipo de noticias me pongo a pensar cuanta mala voluntad hay en el país y cuanta indiferencia a sus ciudadanos, tan pronto trepan al poder y se olvidan que están ahí para servirnos y no para servirse, pierden tiempo en sus intrigas mientras el país sufre con robos y asaltos, como dije, lo más irónico de todo esto es que no se necesita una gran labor de investigación, todos sabemos dónde podemos encontrar armas, donde van los delincuentes a vender los objetos robados, sabemos que los “cachineros” saben quiénes son los mayores ladrones, pues ellos los proveen de objetos para vender; sabemos que en San Jacinto desmantelan autos robados, sabemos que en la cachina y tacora los delincuentes venden lo que roban a los demás; ¿Qué esperan para parar esto? Simplemente tener buena voluntad.

sábado, 28 de mayo de 2011

Odio versus miedo, la vuelta final


En una entrevista para América Noticias a Mario Vargas Llosa a mediados del 2009, Raúl Tola le preguntaba a éste:
-¿Qué pasaría en una segunda vuelta en la que se enfrentasen Humala y Keiko…? Varguitas interrumpió la pregunta con un rotundo e impositivo – ¡No va a ocurrir!, No va a ocurrir; yo me niego a creer que mis compatriotas van a ser tan insensatos de ponernos en a disyuntiva de elegir entre el sida y el cáncer terminal (…) yo creo que esa disyuntiva los peruanos que creemos en la libertad, en la democracia, no debemos  aceptarla ni siquiera como una hipótesis de trabajo.
Nuevamente Varguitas se equivocó, como siempre lo suele hacer en temas relacionados con la política; hasta diría que Patricia habla por la gran mayoría de peruanos, cuando en sus momentos de enojo con su esposo le dice – ¡Mario, tu sólo sirves para escribir! (genialmente dicho sea de paso). Sin embargo, Mario Vargas Llosa, quien merecería con toda justicia el premio “novel” en política (pese a los años y las canas que peina), es un excelente reflejo de un buen porcentaje de los que votarán por, su ahora candidato y paladín de la democracia, Ollanta Humala. Atrás quedaron las diatribas que con tanta vehemencia escribía  en El País (http://www.elpaisinternacional.com/index.html?idmenu=178) y La Nación (http://www.lanacion.com.ar/773706-asoma-en-la-region-un-nuevo-racismo-indios-contra-blancos) y otros más, incluidos en su colección de ensayos “sables y utopías”; también quedó atrás esa insegura declaración -Sin alegría, con muchos temores yo voy a votar por Humala. Ahora lo proclama abiertamente, y se nota tanto en el tono de voz como en sus gestos, que ha dejado de lado temores y penas por una apología casi tan vehemente como antes lo fueron sus ataques. ¿Cómo explicamos semejante cambio? Sólo se me ocurren dos razones, odio e ingenuidad mezcladas en proporciones desconocidas y que sería también la razón por la que votarán por Gana Perú un buen número de peruanos.
Conversando con amigos y conocidos que votarán tanto por uno u otro candidato, me he dado cuenta que los que votarán por Keiko sin ser fujimoristas, son aquellos que tienen miedo a Ollanta y sus 4 planes de gobierno, aquellos a quienes les inspira una profunda desconfianza y los que no quieren que el Perú; en palabras de Toledo: “de un salto al vacío”. No toman una participación activa, no organizan marchas ni atacan a quienes no piensan igual que ellos, son incluso discretos, se nota que votan sin convicción, se nota que votan en contra del otro candidato más que por un verdadero acto de fe en el programa y sobre todo en la persona de Keiko Fujimori. Del lado del nacionalismo la cosa es diametralmente opuesta, no es el miedo el que predomina en los votantes de Gana Perú que no son nacionalistas, es el odio; odio justificado a los malos empresarios que explotan a los trabajadores, que crean tarifas abusivas por los servicios que nos brindan, que cobran intereses leoninos por cada compra al crédito, que nos ofrecen malos servicios en general; odio justificado a las mineras que contaminan nuestro ambiente, que hacen arreglos extrajudiciales aprovechándose de la necesidad e ignorancia de la población, odio justificado por un estado ineficiente, corrupto, indolente ante las quejas de la población, que sólo se sirve de ésta en lugar de servirla a ella. Cada despido arbitrario, cada sueldo mínimo por 10 o más horas de trabajo, cada sueldo atrasado, cada cobro por servicios que no pedimos, por llamadas que no hicimos, cada persona intoxicada por mercurio, cada metro cuadrado contaminado por relaves mineros, cada arreglo extrajudicial (como el de que hizo la minera Yanacocha con la población de Choropampa contaminada con mercurio), cada reclamo ignorado, cada cobra ilegal y abusivo, cada coima desde los cinco soles para el “tombo” hasta los miles para congresistas o presidentes, cada uno de estos es un voto más para Gana Perú. Es evidente que tenga tantos electores y que esté peleando la meta cabeza con cabeza con una candidata cuyo partido tiene tan nefastos antecedentes de corrupción e ineficiencia. Pero, al igual que Vargas Llosa, también existe en estos votantes una enorme y peligrosa ingenuidad; piensan que Ollanta Humala realmente realizará el gran cambio o la gran transformación, asumen que un tipo con clarísimos antecedentes de dictador (y su intento de golpe de estado lo demuestra) va a destruir la corrupción, sacará a todos los corruptos y combatirá frontalmente este mal tan generalizado; yo creo que la corrupción simplemente pasará a manos de los nacionalistas; y todo este cambio se hará respetando la institucionalidad, la constitución, la democracia y la libertad de expresión, yo tengo mis dudas al respecto, no creo que la mayoría piense en ello, en realidad quieren pensar que eso ha pasado, que Ollanta tuvo una suerte de epifanía y cambió de mentalidad así como de polo, quieren autoconvencerse de que eso es posible, pero en el fondo lo que más desean es que castigue y se ensañe con todas las malas empresas del país, especialmente las corporaciones extranjeras, las mineras y las de telefonía, quieren verlas sufrir como hacen sufrir a sus usuarios; porque, como dice Nerón en Quo Vadis, “el pueblo no busca justicia, busca venganza”. Para el caso Keiko no veo mucha diferencia, sus votantes no son ajenos a la amenaza de corrupción, pero se centran más, no en la venganza, sino en la confianza de que ella no cambiará el modelo económico que nos ha hecho crecer en todos estos años y que nos ha sacado airosos de una crisis económica mundial.
Hay dos preguntas que haría a los votantes no fujimoristas y no humalistas, ¿Qué pasaría si su candidato sale elegido y empieza a hacer todo lo negativo que se habló de él durante la campaña? ¿Qué tan difícil crees que sería sacarlo del poder?
Con Keiko esto implicaría regresar a las prácticas oscuras del fujimorismo, compra de medios de comunicación, detenciones, calumnias y propaganda malintencionada a los opositores; pero, yo no dejo que pensar en algo; hace poco Keiko hizo un mea culpa por los crímenes y errores del gobierno de su padre a nombre del fujimorismo; ¿cuándo el pueblo peruano en general hará un mea culpa por avalar todo ello? Si, Fujimori es un monstruo, el asesino, el corrupto, el diablo, pero, ¿y nosotros qué? Acaso no fue el  93% de los peruanos quienes aprobaron el golpe del 5 de abril y hoy con la mayor de las hipocresías gritan “nunca más”; y que de los partidos políticos que terminaron por acomodarse a su conveniencia; peor aún ¿qué fue de los que vendieron su alma por un buen fajo de billetes? Ahora claman por la democracia y la libertad de expresión, pero en su momento no tuvieron reparos en aceptar el dinero que Montesinos les ofreció; hubiese sido más digno para ellos ser expropiados por la fuerza que ponerle precio a su honor. ¿Dónde está el mea culpa del pueblo por avalar y legitimar con su voto lo que ahora exagerada y apocalípticamente llaman: la peor dictadura de la historia? Me resulta vomitiva la forma en que ahora se rasgan las vestiduras, convencidos de que los pecados del fujimorismo los hacen santos a ellos. Regresando a Keiko, ella es consciente de que si llega a la presidencia tendrá una fuerte oposición, nada pasiva, por el contrario, bastante recalcitrante, con una capacidad de movilización que le dará más de un dolor de cabeza y que, se ser reiterativa en sus errores, podría sacarla del gobierno.
Del lado de Humala significaría la imposición de un gobierno chavista, con una acumulación dañina de poder, con la restricción de las libertades, con estatizaciones e impuestos elevados, recesión, nula inversión, crisis diplomática con Chile, control de los medios de comunicación y todas las especulaciones negativas que se tejen en torno a Humala. Pienso que Ollanta tiene muchas más ventajas comparativas con respecto a Keiko para quedarse en el poder, tiene un enemigo a quien culpar de todo y que eventualmente le servirá de pretexto para que sean aprobadas leyes o decretos que lo beneficien y le permitan acaparar más poder: “el sistema”; tiene un grupo de reservistas capaces de movilizarse para respaldar a su líder, tiene el apoyo de varios militares de su promoción, su facción ha demostrado ser bastante beligerante, belicosa y fanática; mientras que la oposición y el resto de partidos suele ser más bien parco. Sería más complicado sacarlo del poder o al menos influir desde el pueblo, con acciones cívicas, en las decisiones de un gobierno de esas características.
Si vas a votar por alguno de ellos, estarías dispuesto, mejor aún ¿estarías totalmente comprometido a marchar en contra de ese gobierno si las peores predicciones se hacen realidad? Piensa por un momento sin odios ni resentimientos, saca el miedo de tu mente, así, serenamente, sin odios ni temores, ¿Por quién votarías? Nuestro futuro está en juego, que los miedos y los odios no nos lleven a abismos de los que no podremos salir en mucho tiempo.

jueves, 26 de mayo de 2011

Uso y abuso de la ignorancia


Leyendo esta noticia me doy cuenta que fácil es abusar de la ingenuidad de las personas, de la ignorancia y falta de información; dice a la línea:
Ese año 2000 Andrea Escalante y otros casi mil pobladores firmaron acuerdos extrajudiciales con Yanacocha. A ella le dieron 1.000 soles de indemnización y 2.000 soles por cada uno de sus hijos. “¿Qué iba a saber yo lo que gastaría luego en medicinas?”. A cambio de ese acuerdo, renunciaba a alguna otra acción civil o penal contra la minera. Le dijeron que no podía hablar del tema porque era un acuerdo confidencial. Entonces, no contó nada.
Abuso semejante no debería pasar inadvertido por el estado, quien debería declarar nula cualquier acuerdo extrajudicial que se haya realizado sin contar con la información completa por cada una de las partes; de modo que cada uno decida con conocimiento de causa y en beneficio mutuo, más aún cuando se trata de asuntos colectivos y que pueden afectar a una población entera; puesto que muchos de ellos estarían dispuestos a negociar extrajudicialmente a cambio de dinero inmediato, pero que a la larga significaría un prejuicio mayor tanto para la persona como para su comunidad. De esta manera también se podría corregir clausulas perjudiciales, alegando que no se contó con la información necesaria y oportuna, y que el ente encargado de brindarla no lo hizo de manera idónea. Este ente debería ser el propio estado y utilizar el mismo sistema que se utiliza para ir a juicio de partes, primero se tiene que pasar por un proceso de conciliación, si este no resulta, entonces recién pasa a juicio; algo similar podría emplearse en este caso. Pasar por un peritaje y evaluación de consecuencias a corto y largo plazo y explicar al detalle estas, para luego, sólo si ambas partes están satisfechas con la información requerida, se pueda o bien negociar, o bien pasar a un juicio.

viernes, 8 de abril de 2011

¿Por qué votaré por PPK?

Tal vez porque es una moda interesante, porque se ven bien los polos o las pulseras PPK, o porque es chévere tener el pin de PPK en tu facebook; tal vez porque me encanta el PPKuy o es bacán ser un PPKausa y pertenecer a esa comunidad de internet donde a todos nos gusta PPK, si pues, es una moda locaza, me gusta la moda PPK y tal vez por eso vote por él o tal vez porque es uno de los economistas más prestigiosos y reconocidos internacionalmente, porque tiene estudios sobre economía, filosofía y otros tantos que no recuerdo, porque es un tipo académicamente brillante; quizá también vote porque ha sido uno de los mejores ministros de economía de las últimas centurias y definitivamente el más carismático; quizá por sus interesante plan de gobierno o porque este plan se estuvo gestando desde que publicó algunos libros sobre la realidad nacional. Pero debo ser sincero, nada de eso es la razón central; la razón principal y quizás la única realmente válida, es la confianza, así es, Pedro Pablo me inspira confianza, me hace pensar en que lo que dice tiene un buen margen de sinceridad, como y porque me da confianza, pues primero porque confío en lo que se de las personas, se algo de psicología, o al menos eso quiero creer; pero sobre todo he aprendido a conocer a las personas y definitivamente el resto no me inspira nada de confianza; Humala con sus dobles discursos es el peor de todos, eso de interpretar o reinterpretar su plan de gobierno, como cuando dice que eso de “nacionalizar” empresas privadas significa darle carácter nacional, me hace tenerle más fe a un cocodrilo hambriento en un corral de gallinas que a Ollanta en el sillón de Pizarro; Toledo y su enorme facilidad de “picarse” sumado a los escándalos de corrupción y nepotismo de su gobierno hace que me resista a trazar un aspa sobre su símbolo o rostro; Keiko me ha demostrado que como congresista es buena madre, ni un solo proyecto de ley y algo de 500 días de falta al congreso así como sus antecedentes familiares, me hacen darle un rotundo no a su candidatura; Castañeda y el robo sistemático de dinero de la municipalidad de Lima, me hace pensar que votar por él es resignarse a la mediocre frase “que robe pero que haga obras” y detesto resignarme a eso.
Los planes de gobierno se pueden modificar, las alianzas se pueden romper, pero si tengo confianza en el candidato tenderé a pensar en que hará lo mejor de su parte para mejorar las cosas. No, no votaré en blanco ni viciado, simplemente porque me interesa participar del futuro de mi país, porque no quiero que a quien considere el mal mayor, se haga de la banda presidencial y yo no hiciera el mínimo para evitarlo; soy un ser humano y mientras lo sea asumiré actitudes frente a todo, el voto en blanco o viciado es la negación a esa humana condición.
Por último, voto por PPK porque me da la gana, porque simplemente quiero y necesito creer en que un país mejor es posible y quiero saber que puse mi grano de arena en forma de voto, para que eso sea posible.